About Thinkbig
Sobre Thinkbig
Este post es una continuación del post ¿usuario o diseñador? sobre la importancia de entrar en la discusión sobre las distintas maneras de abordar la integración de las nuevas tecnologías en la arquitectura. Estas son algunas de ellas (se pueden dar por separado o a la vez):
+ Domótica. El conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad y confort . Ya conocemos dispositivos “inteligentes” que monitorizan la temperatura para adecuar el gasto energético y el confort climático; sistemas que según la orientación del sol automatizan el movimiento de la fachada, etc. Este enfoque se centra principalmente en las condiciones del entorno.
+ Arquitectura interactiva o responsive architecture. Como describíamos en el post la casa que aprende, es un paso más en el desarrollo de la automatización, que permite a la arquitectura aprender y responder a las necesidades de sus huéspedes. La eficiencia o la optimización es un objetivo claro en proyectos de este tipo, pero dependiendo de los parámetros bajo los que se mide se corre el riesgo de no dejar capacidad de movimiento al usuario. Por otro lado surgen ideas que pueden resultar interesantes pero con las que creo que hay que ser crítico, ideas que convierten al usuario en un agente pasivo. Parpadear dos veces para que la nevera te tire una cerveza es cachondo, pero no me convence como objetivo. Este vídeo explica mejor a lo que me refiero:
+ Conectividad. Otro paso más, un enfoque más abierto ya que significa priorizar la comunicación entre usuarios y la conectividad entre los objetos (Internet de las cosas), tanto hacia dentro (p.e. en la propia vivienda, oficina,…) como hacia fuera (Internet). Este paradigma puede desembocar en formas imprevisibles de gestión y uso de los espacios. Permite a los usuarios tomar decisiones, ya que pone a su disposición las herramientas y la información necesaria para transformar su entorno. No es el entorno físico directamente el que se transforma pero si la manera de utilizarlo y gestionarlo. Este vídeo refleja una crítica divertida sobre este paradigma.
+ Software libre. Esta clasificación puede darse como parte de las anteriores y es una tendencia basada en lo que la arquitectura puede aprender de la computación: la forma en la que se crea el software, en concreto el software libre (FLOSS-Free, Libre and Open Source Software). Se trata de aplicar las reglas del software libre al diseño de la arquitectura y la ciudad:
0. La libertad para usar el programa, con cualquier propósito (regla 0).
1. La libertad para estudiar como funciona el programa y adaptarlo a tus necesidades (regla 1). El acceso al codigo es
una condición indispensable para que se lleve a cabo.
2. La libertad para redistribuir copias para ayudar a tus vecinos (regla 3).
3. La libertad para mejorar el programa y publicar tus mejoras para que toda la comunidad se beneficie (regla 4). El
acceso al código es una condición indispensable para que se lleve a cabo.
En este punto la arquitectura paramétrica desempeña un factor importantísimo, como dice Francesco (@immaginoteca…) en este post, permite la transformación, distribución y adaptación de proyectos de arquitectura eficazmente; y por lo tanto gracias a la arquitectura paramétrica se pueden aplicar las libertades descritas de forma real.
[1] Situated technologies pamphlets 2: Urban versioning system 1.0. Matthew Fuller and Usman Haque
[2] Networked Publics. Edited by Kazys Varnelis.
[3] Arquitectura Parametrica, Participación y Cultura Libre. Francesco Cingolani.
Desde luego el tema de la influencia de las tecnologías sobre la arquitectura no tiene la discusión que se merece, al menos todavía, y desde luego menos en España, donde todavía pesa la enseñanza estrictamente “constructiva” de la arquitectura. Veo que mencionas a Kazys Varnelis, del que me parece más interesante que afronta el tema desde una perspectiva menos interesada en la tecnología en sí, y más en los efectos arquitectónicos y “políticos”, como el impacto de objetos como los smartphones en la noción de los 90 de los no-lugares, por ejemplo.
Me ha parecido interesante que enfocas el tema como “integración de las nuevas tecnologías en la arquitectura”. Suena un poco ortopédico como principio. No sería también un asunto de incorporar las implicaciones de esa tecnología a la noción misma de arquitectura? El efecto que su uso tiene en nociones básicas de espacio, de lugar, de pertenencia…
Seguiré atento tus próximos posts.
Sin duda, estoy de acuerdo contigo en que hay que explorar las implicaciones de la hibridación de forma más holística. Pero encuentro, en ocasiones, enfoques excesivamente generales (están muy bien, pero me empiezan a sonar repetitivos) en algunos libros o posts. Quería dar una opinión más concreta ante las dudas que me están surgiendo en el desarrollo del proyecto openark, que al fin al cabo es un intento de mezclar la tecnología y la arquitectura en una vivienda. Gracias por el comentario.